
EL SENSOR. PÉRDIDA Y RECUPERACIÓN DE PÍXELES
El sensor es el dispositivo de la cámara sensible a la luz y el encargado de convertir esta en impulsos eléctricos que variarán en función de la intensidad de luz recibida. Posteriormente, el conversor analógico-digital (ADC) transforma estos impulsos eléctricos en señales digitales de unos y ceros, que se interpretarán mediante algoritmos de interpolación para generar la imagen. Es decir, las cámaras digitales son realmente electrónicas, y las señales eléctricas que generan son posteriormente convertidas a formato digital.
Los sensores se fundamentan en las propiedades fotosensibles del silicio, un elemento que tiene sus limitaciones: distingue intensidades de luz, pero no colores. Para subsanar el problema de la falta de sensibilidad al color de los fotodiodos, Bryce Bayer, ingeniero de Kodak, creó lo que se conoce como matriz o filtro Bayer, que no es más que una malla de pequeños filtros Rojo, Verde y Azul colocados uno a uno encima de cada fotodiodo, para así poder representar posteriormente el color.


La matriz de Bayer se basa en la repetición de bloques de 2×2 fotodiodos. Por cada bloque de 4, 1 capta el color Rojo, 1 el azul y 2 el verde. La razón es que el ojo humano es más sensible al verde.
Ya hemos obtenido el color, sin embargo el archivo RAW no puede visualizarse como una imagen válida (correcta) sin un proceso previo que implicará varios pasos, siendo la interpolación cromática o demosaicing el fundamental. ¿En qué consiste?
Si empleamos 4 fotodiodos para obtener 1 pixel a color completo, nos quedarán 3 huecos sin color. Es decir, un sensor de 8 Mp nos devolvería una imagen de 2 Mp a todo color. Pues bien, los otros 6 Mp, nada menos que el 75% de la imagen, han de ser reconstruidos (deducidos) en el mencionado proceso de Interpolación Cromática o Demosaicing. Cuando abrimos la fotografía en nuestro revelador RAW la mencionada Interpolación Cromática ya se ha producido.


Lógicamente, esta “deducción” del 75% de la imagen, por muy acertada que sea, produce una merma en la definición de la misma que posteriormente habrá de ser compensada en el proceso de revelado RAW.
Cuando disparamos en formato JPG la interpolación cromática la realiza el software interno de la cámara. Si disparamos en RAW grabamos los datos “crudos” del sensor para su posterior procesamiento en un ordenador con programas específicos denominados reveladores RAW, como Camera RAW de Photoshop, variando la calidad final de la imagen en función de la precisión de los algoritmos de cada programa.

Recreación de la imagen RAW antes de la interpolación cromática
Utilizando una terminología correcta, la base del sensor contiene millones de pequeños agujeros denominados fotositos, y en ellos se alojarán los fotodiodos que posteriormente darán lugar a los píxeles, que es lo que visualizaremos en el monitor.
