ARTE

Fotografía artística - naipe florido - jose luis armentia

ARTE

Exposiciones

En el terreno artístico ha expuesto en IFEMA, en ferias internacionales como ESTAMPA, DEARTE o MadridFoto, en el Palacio Ducal de Medinaceli así como en diferentes Centros Culturales y Galerías de Arte. Fruto de todo ello es el exhaustivo análisis «Obra y evolución de José Luis Armentia; luz femenina en la fotografía», realizado por el Dr. en Bellas Artes Ramón Almela, del que realizamos un extracto al final de esta sección*.
Actualmente desarrolla el formato de exposiciones Offsite ® (fuera de sala), que le permite una mayor agilidad y una difusión más amplia de su obra.

Fotografía del autor

Fotografía de autor es aquella en la que el fotógrafo trasmite su estilo propio y exclusivo, reflejando así su personalidad artística, su particular mirada de fotógrafo. El estilo de José Luis Armentia, como se analiza detalladamente más adelante, está claramente definido independientemente de tendencias y manifestaciones artísticas específicas, por lo que toda su producción es típicamente calificable como fotografía de autor.

Fotografía conceptual

En la fotografía conceptual la cámara se utiliza para expresar ideas, conceptos o emociones, focalizándose el esfuerzo en la creatividad y en la narrativa visual, para lo que se utilizan elementos simbólicos y composiciones inusuales. El objetivo es provocar en el espectador una reflexión profunda y estimular su capacidad de análisis.

Dentro de este estilo fotográfico se han ido definiendo dos tendencias. En la primera se trasmite un mensaje claro, nítido y sencillo de interpretar, siendo referente de ella el fotógrafo Chema Madoz.

La segunda, de la que José Luis Armentia es partícipe, evidencia fotografías más complejas, articuladas mediante símbolos y elementos que invitan a la interpretación. Al igual que ocurre en las pinacotecas, en este tipo de fotografía es habitual acompañar las imágenes con cartelas explicativas. Estos textos desvelan la intención del autor y el contexto de la toma, ayudando a entender los motivos del fotógrafo y el significado original de su trabajo.

fotografía conceptual Jose Luis Armentia

Dentro de este estilo se encuentra, por ejemplo, su serie «Nosotros», en la que pretende plasmar en imágenes los problemas más usuales que afectan o han afectado en uno u otro momento a la mayoría de las parejas. Algunos de estos problemas se producen al principio de la relación, cuando la pareja aún se está conociendo, como son los miedos, la subjetividad del tiempo o no exteriorizar los sentimientos. Otros se producen incluso con la relación ya asentada, como no pasar página, decir no cuando queremos decir sí (y viceversa), o el sincericidio. Frente a la narrativa fragmentada de «Nosotros», «Bucle» se presenta como una propuesta estructural distinta, ya que reúne una secuencia de imágenes que forman un todo indivisible, un recorrido cerrado sobre sí mismo en el que la última imagen genera la de inicio, en el retorno a un punto de partida anterior al de origen.

Shock Art

El Shock Art (o arte del choque) es un movimiento artístico que alcanzó su éxito en la década de los 60 y tiene raíces profundamente arraigadas en la historia del arte. Incorpora obras de todo tipo increíblemente realistas, y siempre misteriosas y perturbadoras, «dejando al publico expuesto a una sensación de inevitabilidad: cuando uno confronta al Shock art, no hay ningún otro lugar donde ir». «Contradicción» es la aportación más significativa de José Luis Armentia a este debatido movimiento artístico, presentada en 2022 en la Mansión de Eros, dependiente de la fundación DEARTE.

* Extracto del análisis de obra realizado por el Dr. en Bellas Artes Ramón Almela

Tras cuarenta años producción, en su evolución se ha ido decantando nítidamente la opción de fotografía creativa no restringida por una obligación impuesta de estilo. La figura humana se vuelve primordial y significativa a través de sus distintas etapas creativas, en las que si hay elementos compartidos son la belleza corporal, la austeridad de elementos visuales y las sorpresas lumínicas sobre fondos negros.

Entre los motivos a fotografiar, el cuerpo humano destaca y afianza el propósito de obtener un contacto comunicativo con el espectador. Imágenes de vivencias comunes del individuo pero contempladas desde una perspectiva creativa que generan diferentes respuestas anímicas del espectador; a veces proximidad y, en ocasiones, rechazo.

José Luis Armentia es una persona metódica y nada partidario de las sorpresas. Todos los elementos integrantes de una imagen fotográfica son planificados detalladamente desde su concepción, evitando así la improvisación. Nunca toma una cámara sino tiene claro lo que quiere decir y, sobre todo, cómo decirlo.

Fruto de la indagación y exploración mantenida durante años sobre el cuerpo desnudo surgió la serie «Cuerpos sin Rostro», reafirmando su inclinación por la creación de imágenes de contundencia visual, que arropa intriga y provocación aunadas en la presentación de un cuerpo a veces inmaculado a veces tenebroso, siempre enfatizado por la intensa sensualidad de sus modelados lumínicos y preservando el misterio del anonimato con máscaras en la cara.

Los negros que emplea son siempre profundos, intensos y extensos; no tiene temor de que invadan la imagen a costa, a veces, de los detalles en algunas sombras pues «aporta elegancia y genera impacto visual». No en vano, la obra y personaje que admira es la del pintor italiano del siglo XVI, Caravaggio, cuya pintura forjó el estilo tenebrista, de gran influencia en la época barroca. En similitud, resalta la luz dirigida a una zona con el objetivo de modelar las figuras representadas, iluminación que confiere un intenso realismo. Bajo su cámara, la corporalidad femenina se torna en trama de la pasión, en cuerpo de expresión y sentimiento. La intensidad de los espacios negros perfila los límites del ser que se debate en el anonimato del rostro; cuerpos sin mirada.

Por último, y no menos significativo, es que su concepto de éxito o fracaso viene dado por la conexión que su obra genera, o no, con el público. Traduciendo la idea de fracaso como el miedo por la indiferencia del espectador, no tanto a si su trabajo es de mayor o menor agrado o reconocimiento.